Uso de comillas y cursivas

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Uso de comillas y cursivas

El uso de las comillas suele confundirse erróneamente con el que le damos a las cursivas. Es cierto que, en algunas ocasiones, pueden usarse de manera indistinta una fórmula u otra. También es verdad que, en parte, el uso de estas grafías especiales irá marcado por el libro de estilo que utilice la editorial que publica el texto; pero vamos a daros unas ideas generales, las más comunes, sobre el uso de comillas y el uso de cursivas.

 

Uso de comillas:

Para empezar, decir que lo más habitual en España es utilizar las comillas angulares, también conocidas como comillas españolas: «». Son símbolos que no aparecen en el teclado, por lo que habrá que asignarle un conjunto de teclas. Si escribís con Word, podéis hacerlo en Insertar > Símbolo. La RAE aconseja usar las comillas españolas, dejando las altas (o inglesas), ya sean dobles o simples, para entrecomillas textos ya entrecomillados. Así, la secuencia sería la siguiente:  «…“…‘…’…”…».

¿Cuáles serían los usos principales de las comillas?

1)      Para acotar citas textuales: «Esto no puede seguir así», me aseguró mi jefe dando un puñetazo en la mesa.

2)      Para acotar los pensamientos de los personajes: «Si pudiera decirte cuánto te quiero», pensó mientras sujetaba las lágrimas.

3)      Para mostrar un extranjerismo, vulgarismo o palabra inapropiada o tiene un sentido irónico o especial: Tú eres un «listo» / Hoy la gente suele volar en «Low Cost».

4)      Para citar el capítulo de una obra, el título de un artículo, un poema o cualquier parte dependiente de una publicación mayor, por ejemplo, el capítulo de una serie: El capítulo «Fuego y Sangre» de la primera temporada de Juego de Tronos es impresionante.

 

Uso de las cursivas:

La letra cursiva, o itálica, es la que tiene inclinados los trazos ascendentes. La cursiva es, junto con las mayúsculas y las comillas, uno de los tres procedimientos básicos para indicar que una palabra o grupo de palabras tiene un sentido especial que no se corresponde con el del léxico común de la lengua.

Las principales funciones de la cursiva son de énfasis y para señalarle al lector que un sintagma o una palabra común puede resultarle ajena por ser un neologismo, formar parte de una jerga o argot, adoptar una forma incorrecta o funcionar como metalenguaje, es decir, no formar parte del discurso con el sentido propio de las palabras.

En los siguientes casos, las cursivas van en minúsculas:

1)      Para dar énfasis: Lo hago así porque quiero, no porque tú me lo digas.

2)      En palabras comunes que son extranjeras: Su partenaire tiene mucho estilo.

3)      Palabras usadas de forma incorrecta o vulgarismos: Estoy congelao.

En los siguientes casos, las cursivas se inician con mayúsculas:

4)      Títulos de libros, discos, películas, obras teatrales, fotografías…: Hamlet

5)      Nombre otorgado a animales individuales: Mi perro se llama Frodo. (En caso de que se trate de un personaje de la obra, puede usarse en letra redonda).

 

Hay otros usos, menos frecuentes, para las cursivas y las comillas, pero con estos aspectos generales te asegurarás de usarlos correctamente en la gran mayoría de los casos.

Comentarios ( 3 )

  • Juliana

    Hola: Quisiera saber el uso correcto de las comillas en caso de un “narrador testigo” por ejemplo: El personaje que está hablando dice: Hace muchos años, tantos que se pierden en el tiempo… Es una narrativa muy larga de algo que sucedió (lo cual está contando a otro personaje). ¿Lo correcto es comenzar y terminar cada párrafo con comillas?
    Ejemplo: “Hace muchos años, tantos que se pierden en el tiempo, la pequeña Isabela dejó de soñar”.

    Agradecería su orientación al respecto.

    • Imagen de perfil de Teo Palacios

      Hola, Juliana.

      Pues depende un poco del libro de estilo de la editorial, pero lo habitual es abrir las comillas al inicio de la cita y cerrarlas cuando esta termina, con independencia de si hay párrafos o no en esa cita.

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